"Mundotoro" - esta tarde em Madrid, 12ª da feira.


"Condicionada por el fuerte viento, que sopló de manera intermitente pero desagradable en varias fases del espectáculo, la corrida de Alcurrucén tuvo dos toros. Y, curiosamente (o no tanto si tenemos en cuenta que eran los mejor hechos) ambos cayeron en el lote de Juan Bautista. Noble y claro uno, con clase y calidad el otro, fueron el jugo de una corrida árida en sus otros cuatro episodios. Muy desigual de hechuras, con varios ejemplares poco reconocibles por tipo dentro de esta vacada, los hubo exigentes, temperamentales y también deslucidos, aunque todos seguro hubieran ofrecido más prestaciones de haber podido ser lidiados de las rayas para fuera. Porque en terrenos de tablas o incluso en el tercio, el agresivo se tornó más arisco y el deslucido acrecentó su defensa. Los dos de mejor nota, casualidades de la vida, se lidiaron cuando el aire estaba más en calma, de modo que en terrenos cercanos a los medios, sus virtudes fueron también más evidentes. Tampoco fue lote uniforme en edades ni tipología. Apretados y hondos algunos como el colorado primero, más bajos y reunidos como el segundo, que pareció más núñez, o más largos de viga y altos de cruz otros, que por pelaje, alzada y arboladura recordaron más a la rama Villamarta del encaste. Descolgado, con cuello, el segundo ya humilló en el capote de Bautista de salida. No hizo una gran pelea (tónica general de la corrida), pero en la muleta ya apuntó su noble conducta en el principio de faena del torero de Arles, que en los muletazos por bajo de inicio consiguió los momentos más relevantes de su actuacion. Hubo compostura en las primeras series, con algún muletazo de buen embroque, pero sin rebasar la línea de la corrección. Quizá por esa aparente facilidad que transmite el torero la faena no acabó de llegar al tendido a pesar de un tímido conato por el pitón zurdo, por el que también embistió largo y humillado el animal, al que aplaudieron en el arrastre. El lucero quinto fue aún más claro, sobre todo porque embistió con una gran suavidad en el último tercio. Y eso que el animal, largo y ensillado, serio y fuerte, salió suelto y abanto y acudió al relance a los caballos. Pero cuando el francés se quedó sólo con él, disfrutó de su embestida pastueña. Transmitió el inicio de faena, por su relajo y abandono en dos series con la mano derecha, descritas con naturalidad, que constituyeron el punto álgido del trasteo. Por el pitón izquierdo el toro tuvo una profundidad tremenda y algunos muletazos de Bautista también, pero a su faena, tranquila, pausada, ceremoniosa y pulcra -quizá en exceso- le faltó continuidad y calor. Como faltaron pañuelos para que el presidente atendiera la petición de oreja después de una buena estocada. Recorrió el anillo sin ningún voto en contra. El lote de Ferrera estuvo compuesto de un colorado grande y hondo y un chorreado basto y alto, que fueron semejantes en su estrecha colaboración. El primero se movió sin fijeza y ni humilló ni viajó nunca metido en el engaño, mientras el cuarto tuvo una embestida seria y fuerte. Seca. Ideal para someter en los medios y no entre las rayas, donde Ferrera hubo de plantarle batalla debido al vendaval. Ese temperamento hubiera sido más fácil de moldear en un terreno más proclive, usando los vuelos en lugar de toques, pero pese a las circunstancias, el extremeño hizo un sincero esfuerzo. Ya en el desabrido primero dio la cara antes de comprobar la poca colaboración de su antagonista. El Capea sorteó por delante un toro largo y alto, bragado y calcetero, que ni se empleó ni acabó de entregarse. Animal deslucido pero más pacífico que el sexto, un tanque serio y con cuajo, que llegó a la muleta entero porque no se empleó en el caballo. Se dobló con él el salmantino, y se plantó con firmeza en los medios, donde trató de correr la mano a un ejemplar que se quedó corto, nunca terminó de pasar y le dejó un recuerdo en la barbilla en el momento de entrar a matar." (mundotoro 19/05/2015 - JOSÉ MIGUEL ARRUEGO )


                                                                                                   D.R. mundotoro